Una noche de primavera en París

octubre 28, 2016 París, Francia

Nuestro restaurante favorito, en Montmartre, se encontraba abarrotado de gente. Era una noche perfecta para salir a cenar: las luces color oro de París resaltaban en cada esquina y las estufas de los bistró se encontraban apagadas debido a la noche increíble que nos había tocado. Desde nuestro restaurante se podía observar a los jóvenes fumando en las veredas o tomando una copa de vino junto a los demás, y una brisa primaveral podía sentirse cada vez que alguien salía o entraba de Al Caratelo, nuestro refugio de cada año.
El Metro de París nunca cierra sus puertas temprano, así que no estábamos apurados, teníamos hasta la medianoche e incluso un poco más de tiempo. Habíamos ido a cenar temprano para poder ir a visitar a Madame Eiffel que, como cada año, nos esperaba ansiosa con su farola, como si quisiera guiarnos hasta ella.
Estaba ansiosa porque desde que tengo memoria no hubo una sola vez que no haya planeado ir a verla vestirse de gala, con esas luces que tanto la caracterizan. La única diferencia era que nunca había ido lo suficientemente temprano como para poder observarla desde la plataforma del Trocadero y luego poder quedarme en su maravillosa plaza, sentada entre el pasto absorbiendo toda su magia. 

Las luces de París a través del Metro, mas o menos vacío, eran embriagadoras. La línea 6 siempre fue mi favorita ya que disfrutaba de sus vistas cada vez que salía a toda velocidad por arriba de la ciudad y me dejaba observar el Río Senne, más tarde a la increíble Señora Eiffel. Por supuesto, ésta no era la excepción, así que ahí estaba.. mirando por una de las ventanillas del Metro de París, observando las farolas y esperando el momento de que, una vez más, aparezca Ella con sus luces encendidas.

Todavía recuerdo haber bajado a trompicones de nuestro vagón y caminar, casi correr, hacia la salida. Esta vez, en vez de bajarnos en la estación Bir Hakeim (que es la estación de la Tour Eiffel) nos bajamos unas más adelante para poder observarla desde la plataforma del Trocadéro. Quería recrear el video que mamá tantas veces me había hecho ver de chiquita y que había quedado en mi retina: una Samy de 6 años dándole de comer a las palomas en ese mismo lugar y, por supuesto, con Madame Eiffel detrás, observándome con sus mejores pintas. Supongo que hay cosas que no se olvidan nunca. Como ésas.
Así que ahí estaba, casi 10 años después corriendo a reencontrarme con un recuerdo que había tenido desde siempre en mi memoria y ahora, de la mano de mi pareja y mi mejor amiga, dándo la vuelta a la esquina para encontrármela a Ella titilando. Mi cara se transformó y no sólo no pude evitar sonreír sino que además unas lágrimas amenazaron con asomarse debajo de mis pestañas. Sin duda, hay cosas que no podrían olvidarse jamás, como éstas.


Supongo que nos habremos quedado un buen tiempo en Trocadéro: recuerdo haberme sentado en la baranda de piedra que rodean las escaleras que descienden hacia la plaza y quedarme ahí un buen rato, junto a ellos, observándo las luces desde lo alto y escuchándo cantar y vitorear a una multitud de gente que se encontraba allí disfrutando de las vistas, la compañía y la vida. Y recuerdo también haber pensado que no hacía falta nada más; 'A veces uno lo olvida, igual que se olvida del precioso cuadro que está colgado en el cuarto de estar encima del sofá. Pero quien ha estado ahí arriba en una noche de primavera sabe por qué se llama a París la Ciudad de la Luz.' decía Nicolas Barreau en uno de sus libros. Cuánta razón, sin duda era una de las cosas más bonitas que se podían observar, e iba a ser inolvidable.
Ese 20 de Mayo fue una de las mejores noches que recuerdo junto a Madame Eiffel y sus luces. Una vez que bajamos las inmensas escaleras nos sentamos en el pasto frente a Ella y simplemente permanecimos ahí, todo el tiempo del mundo. Una infinita noche de primavera. Supongo que hay noches, como aquella, que no se olvidan nunca.

Cuándo y cómo aprendí a sonreír

octubre 26, 2016

Aunque no lo crean no siempre fui la chica sonriente y positiva que escribe en este momento. He tenido mis momentos, como todos supongo, sólo que yo sé el momento exacto en el que aprendí a sonreír.
No voy a estar nombrando cosas del pasado, ¿ya para qué? no vale la pena, estoy segura. Solo decirles y decirme que exactamente hace 4 años nació otra persona que no creía que podía haber.

¿Cómo era hace 4 años atrás? Taciturna. Creía que la vida era todo lo que pasaba de la puerta del comedor y nada más. Tenía muchos miedos y no quería volar, literalmente. Siempre estuve más segura pisando tierra firme y entre las cuatro paredes de mi habitación. ¿Amigos? Muy pocos. Incluso llegué a pensar que la amistad no existía.
Nada me llamaba demasiado la atención. Mis pasiones eran pobres, incluso nulas, y no tenía objetivos que traspasaran el aprobar el próximo examen del mes, y eso era triste. Hasta ese Mayo del 2012.

A veces simplemente tenes que dejarlo ser, romper esas barreras que te tienen atado a tierra firme y, por una vez en la vida, vivir. No hay peor miedo que temerle al simplemente vivir, abrir los ojos y mirar más allá de todo lo que nos rodea. Fui muy afortunada, porque mi madre fue la única que pudo sacarme esa venda de los ojos al subirme, un poco a la fuerza, a ese avión que me haría temblar de miedo pero también que me cambiaría la vida.
Todo el mundo dice que viajar te abre los ojos, pero muy pocos se animan a comprobarlo. No es un simple cliché. A mi no sólo me abrió los ojos sino que me mostró un mundo diferente y con eso cambió mi vida. Nunca volví a ser la misma desde que volví y ojalá pudiera explicarlo detalladamente con palabras, pero resulta demasiado difícil.

La antigua yo haría oídos sordos si estuviera leyéndome en este momento, y me darían ganas de abofetearla por todas las veces que dijo no a salir debajo de sus cómodas sábanas blancas y volar para explorar el mundo que tenía a sus pies. Y estoy segura que mucha gente que lee este tipo de cosas hace lo mismo, hasta que algo o alguien los haga atreverse a mirar un poco más allá de su ventana.
La chica que volvió ese 2012 ahora tiene objetivos, y no ha dejado sus pies sobre la tierra durante mucho tiempo. Ahora sabe que siempre hay algo más detrás de la puerta de su comedor y no puede parar de crearse objetivos en la mente. Sus miedos disminuyeron y ya no le importa lo que los demás piensen de ella al salir a concretar sus sueños más locos. Y aprendió a sonreír en Europa, junto a su madre que de la mano la ayudó a desplegar sus alas en La Ciudad de las Luces, esa que hoy sienten su segundo hogar..., será porque otra persona nació esa misma primavera. No por nada tengo tatuado en la piel tout est possible.
Dentro de veinte años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste que de las que hiciste. Así que desata amarras y navega alejándote de los puertos conocidos. Aprovecha los vientos alisios en tus velas. Explora. Sueña. Descubre. – Mark Twain

¡Animarse a mucho más!

octubre 25, 2016

¡Hola a todos! No tienen una idea de cuánto me alegra haber vuelto a blogger de esta manera después de tantos meses de 'un día me ves y al otro no'. Como ya dije un millar de veces (y sí, lo voy a seguir repitiendo un millón más) escribir me hace bien. No hay otra forma más simple de decirlo. Cada vez que vuelvo siento que al escribir (y también leerme) me pongo en eje. El típico "haz lo que yo digo pero no lo que yo hago" deja de existir, porque cada cosa que me propongo la cumplo e incluso las palabras de ánimo y consejos que le dedico a mi sobrina en la sección de Notas para Calista las termino seguiendo; y no sólo eso, sino que termino queriendo hacer más. Siento que cada vez que escribo descubro una nueva faceta de mi personalidad y me acepto más, mucho más. Es increíble.

En fin, se nota que estos días estoy recargada, ¿cierto? Es que andan pasándome cosas increíbles, y no porque las busque sino porque las genero. Sí, las genero. Por ejemplo: hace una semana comencé a estudiar porque en Noviembre empiezo con exámenes finales, sin embargo en vez de andar medio quejosa me siento de diez. Es decir, estoy con una actitud totalmente relajada y positiva y todo se debe a porque yo lo decido así. Además, como habrán bien visto, me propuse volver con el blog y no puedo estar más que contenta porque siento que por fin he regresado, y como dije anteriormente ¡qué bien me hace! ..
Pero eso no es todo, acá va la mejor parte: hace exactamente dos días tomé la decisión de comenzar a hacer lo que realmente me gusta -y para lo que estoy más que preparada- que es dar clases de canto. Sí, sí, así como lo leen: dar clases de canto. Yo voy a clases de canto desde los cinco años y no sólo eso, sino que ése fue el motivo por el cual estoy a punto de recibirme de Fonoaudiologa. Sé que muy pocos deben saber de qué se trata así que se los explicaré brevemente: creo que en Europa se los llama Logopeda aunque acá, en América Latina, la palabra y la carrera abarca mucho más. No sólo trabajamos con problemáticas como el Habla y la Comunicación, sino también que trabajamos el área de la Audición y de la Voz. Así que sí, parte de haber hecho esta carrera fue por el área de la Voz en la cual quiero meterme de lleno y no sólo en la parte patológica, sino que puedo permitirme perfectamente tratar con cantantes, dar clases de canto, y etc.. porque estoy más que capacitada (y sumémosle el hecho de que prácticamente toda mi vida asistí a clases y técnicas de canto) así que ¡acá estoy, ANIMÁNDOME A MUCHO MÁS! preparando mi pequeño estudio y empezando de a poquito. Sé que no será fácil comenzar desde abajo, y que incluso puedo tardan meses consiguiendo algún alumno, pero estoy dispuesta a esperar y a disfrutar del recorrido.

Y bueno, mejor la termino acá porque sino no podré parar más de hablar. La verdad es que tenía muchas muchas ganas de escribirlo y más ganas aún de compartirlo con ustedes y decirles que ¡se animen a mucho más! a veces incluso me pregunto: ¿qué estoy esperando? la vida es cada segundo, dejen de atrasar las cosas y ponerse peros en el camino y ¡vivan de una buena vez! Y ustedes ¿qué están esperando?

La cuarta es la vencida en ‘The London Eye’

octubre 23, 2016 Londres, Reino Unido

Era la cuarta vez que pisaba Londres, sin embargo mi anhelo por dar una vuelta en el tan famoso London Eye seguía intacto. Las dos primeras veces que mis pies caminaron por las increíbles calles Londinenses no había podido aprovechar la oportunidad, ya que sólo pude permanecer en esa bella ciudad por poco tiempo. La tercera vez, sin embargo, la inmensa rueda estaba en mantenimiento. La cuarta, como no podía ser de otra forma, fue la vencedora.

Recuerdo ese 11 de Mayo del 2016 como nunca. El día anterior habíamos asistido, como de costumbre, a una premiere increíble con mi novio y mi amiga de Rumania quedando completamente exhaustos; sin embargo el tiempo siempre apremia cuando estás de viaje. Así que recuerdo ese día como todos los demás: los pies dolían pero nada impedía que saltara de la cama y bajara a desayunar como si me persiguiera un tsunami, quería aprovechar cada minuto de cada día como si fuera el último.

En Londres el clima siempre es inestable, pero ese día el cielo era de un azul imposible de describir. El sol me calentaba la piel y una pequeña brisa me despeinaba. Mis pies aún dolían pero era el dolor más dulce que había sentido desde la última vez que había estado allí, caminando la ciudad que tantos sueños me había hecho realidad y que este año no hacía la diferencia.
El recorrido de nuestro hostel hacia el London Eye era bastante largo, pero cuando estás en una ciudad diferente cada paso o viaje se disfruta mucho más, así que mi sonrisa era tan amplia que sentía que no me entraba en la cara.

Recuerdo cada detalle del lugar: la gente caminando a lo largo del Támesis, los banquitos a la orilla de los barandales y la interminable fila que no dejaba de moverse a causa de toda la gente que iba abordando la impresionante rueda. Por fin había llegado mi turno y con la cámara en la mano estaba ansiosa por empezar a disparar para recolectar cada momento de ese día que iba a ser una vez mas inolvidable.
Una vez subidos a nuestra plataforma, que era inmensa, no podía creer lo que mis ojos iban capturando. La vista que teníamos del Támesis era magnifica y poco a poco, al ir ascendiendo y adentrándonos en la bruma de Londres, pudimoss ver un panorama de 360° de la ciudad. El Big Ben se asomaba a lo lejos, frente a nosotros y no podíamos dejar de absorber cada detalle desde la increíble vista que teníamos.
No recuerdo cuánto tardamos en dar la vuelta, pero todo se pasó en un segundo mientras reíamos, tomábamos fotos y observábamos todo a nuestro alrededor. Fue un día inolvidable, donde aprendí que no sólo hay que ser perseverante sino que nunca hay que dejar de soñar con lo que uno quiere hacer. A veces la tercera no es la vencida, ni siquiera la cuarta, lo importante es nunca darse por vencido.

Carta a mi mismo cuando tenía 20 años

octubre 22, 2016

No voy a preguntar cómo estás, porque lo recuerdo. Estás bien, y los años que vienen vas a estar bien. No tengo mucho tiempo (no lo vas a tener, pues) ni mucho espacio. Apenas 2.500 caracteres para decirte algo importante desde el futuro. Así que elijo esto: ¡Viaja más!

Si te vas a empeñar en algo, empéñate en irte. Cada vez que puedas, y cada vez por más tiempo. Seguí los mismos sueños, haz los mismos planes, emprende los mismos proyectos y repetí los mismos errores si quieres. Pero viaja más.
En los próximos años, te van a distraer ideas, sentimientos y personas. Aférrate al plan, que yo sé lo que te digo. Invierte en viajar, que es invertir en vivir. Usa lo que te ganes para alejarte de vez en cuando, que no puede haber perspectiva sin distancia. Vete y vuelve, y vuélvete a ir. Créeme que nada te va a dar momentos de mayor felicidad.

Viaja joven, las circunstancias no harán más que complicarse luego. Viaja lejos y viaja cerca. Viaja con tu gente más querida, viaja solo; viaja soltero. Sólo después viaja en pareja. "Nada pone a prueba el amor como viajar juntos", decía Mark Twain, viajero incansable y astuto que encontró el amor, viajando.
Camina, camina, camina. Gástate los pies recorriendo calles nuevas. Piérdete sin miedo. Habla con desconocidos, escucha todas las historias, haz todas las preguntas. Come solo, come en bola, come sin prisa, come en el camino. Come allá lo que nunca vas a comer acá. Lo caro y lo barato, lo verde y lo rojo, lo duro y lo espeso.
Exprime cada día y cada noche. Emborráchate al menos una vez en cada ciudad. Prueba todo aquello que no te mate en ese instante. Haz el ridículo. Enamórate por un par de días. Ama en otro idioma. Habla en lenguas. Toca la gloria.
Viaja con humildad, que es lo que garantiza la capacidad de asombro. Asómbrate de lo épico y de lo simple, de lo extraordinario y de lo mundano. Asómbrate de los olores, de los colores, de la naturaleza y de lo que la gente hace con la naturaleza. Asómbrate del arte, del caos, del futuro y del pasado, de lo exquisito y lo repugnante. Aprende sin soberbia y déjate arrollar una y otra vez por el asombro, que es lo que hidrata al alma y el cerebro. Que “Viajar es fatal para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente”, escribió Twain en sus crónicas. “Nadie adquiere una visión amplia, saludable y generosa si se queda en una esquina de la Tierra toda su vida”, remataba.
Vas a ver que el mundo se va a hacer más pequeño. El obstáculo entonces será tu voluntad, o la falta de ella. Me habría gustado entenderlo más temprano. Que no te pase.

Por cierto: en el título digo “carta” por decir cualquier cosa.
En el futuro nadie escribe cartas.
Ni siquiera cuando está de viaje.
Quería compartir con ustedes este hermoso e inspirador texto de Cristian Cambronero, pero por si quieren emocionarse aún más les dejo el increíble video que hizo y publicó Alan x el mundo en su canal de YouTuve, click acá: Carta a mi mismo cuando tenía 20 años.
Como saben soy una amante de París, pero no sólo he visitado esa hermosa ciudad sino varios lugares de Europa y no podía dejar de compartir este texto en el blog porque es maravilloso (aunque les recomiendo que miren el video donde se va relatando).

Espero que realmente les haya gustado, y me voy con otra frase de Twain: “Dentro de veinte años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste que de las que hiciste. Así que desata amarras y navega alejándote de los puertos conocidos. Aprovecha los vientos alisios en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.”

Nota al margen: no pude dejar los días necesarios la entrada anterior y de verdad me gustaría que le echen una leída acá: ¡Me animé! ¡Nuevo diseño para el blog! y de paso ¡no se olviden de votar la encuesta que estoy haciendo en el blog! De verdad me gustaría saber sus opiniones y es muy importante para mí.

¡Hasta la próxima! 

¡Me animé! ¡Nuevo diseño para el blog!

octubre 20, 2016

¡Sí, me animé! Hacía tanto que quería cambiar el estilo de mi blog, pero nunca podía dar ese paso así que caía más o menos en lo mismo. En mi anterior blog bonjoursamy me parecía que todo estaba muy colorido, y sentía que ya no me identificaba tanto. Si bien soy una persona muy alegre sentía que hubieron varios cambios en mi vida y quería dar a todo un toque más despejado y formal. Luego, cuando cambié de blog y puse muy poquitas cosas para que no se viera todo tan lleno, me parecía que algo le faltaba y lo notaba muy vacío. Y finalmente hoy, dándome vueltas por varios blogs (que hacía mucho que no me pasaba, lo sé, lo siento) me dí cuenta que muchos habían evolucionado y cambiado su diseño y me pregunté, ¿por qué no yo? ¡vamos, si ya me animé a cambiar de blog, era la hora de un nuevo estilo! así que me compré una plantilla baratita por esta plataforma muy famosa a la que llaman etsy y que tan bonitos diseños tienen y voilá! Me gusta muchísimo porque está todo mucho más organizado, la página se ve más amplia pero tampoco tan cargada y le da un toque de minimalismo pero no tanto, ¿a ustedes qué les parece? Además como verán también me animé a subir una foto mía en la parte izquierda para que los que me lean realmente sepan quién escribe y está detrás de la pantalla. A veces tengo curiosidad por conocerlos, ¿no les pasa?.

Cambiando de tema, me ha agarrado la locura por cambiar cosas, como pueden ver. El tema es que no me siento muy identificada con el nombre del blog '49díasenparis', si bien he ido unas cuantas veces no han sido en total 49 días y eso se me hace un poco raro. Así que dejé una pequeña encuesta en el blog, justo arriba a la izquierda a ver cuál les parece a ustedes que sería el nombre más adecuado. Las opciones son:

  • Como primera opción puse '49díasenparís', el nombre que tengo actualmente.
  • Como segunda opción 'bonjoursamy' porque siempre me ha encantado y me siento muy bien y muy identificada con ese nombre. El bonjour bien parisino (muy justo para mí) que significa ¡buen día! en español y lo acompaña mi nombre, Samy, que es lo que lo hace aún más especial para mí. Le da ese toque personal.
  • Y finalmente como tercera opción puse mi fecha de nacimiento, que siempre me ha gustado. El número trece siempre fue uno de mis favoritos, ya que todos siempre me decían que si caía un Viernes o Martes era de mala suerte y obviamente yo siempre pensé lo contrario. Así que 'untrecedejunio' que fue el día en en que nací es una de mis opciones y también me gusta mucho.
Uff, hacía tiempo que no escribía tanto y no me sentía tan emocionada :D así que puedo decir una vez más que fue un cambio para mejor. Obviamente estaré mucho más seguido por sus blogs y leyéndolos ahora que tengo más tiempo y que la peor parte de la mudanza ya pasó. Y por supuesto espero volver a reencontrarme con muchos de ustedes! ¡Hasta la próxima!

Por cierto, que maravilloso se siente animarse a cosas nuevas, ¿no es así?

Nota #23: “Está todo en tu mente.”

octubre 18, 2016


Mi querida Cali:

Hace mucho que no te escribo, es que todo este tiempo tuve muchas cosas nuevas que procesar. Tu tía va creciendo y cambiando, al igual que vos cada día. Estás cada vez más alta, tu pelo se va haciendo más largo, tus preguntas de: ¿y por qué? son cada vez más constantes y supongo que a tu edad (3 añitos) todo tiene una respuesta simple, aunque con el tiempo todo se va haciendo más complejo. Y por eso te escribo, porque a través de cada nota yo también voy aprendiendo y con eso cambiando cada día un poco más. Supongo que de eso se trata crecer.

Quería escribirte esta nota para que sepas que, a pesar de que a veces el cambio da un miedo terrible, puede que al final sea algo positivo. Hace poco encontré este escrito:


"Cualquier cosa que tengas en tu mente tenderá a ocurrir en tu vida. Si continúas creyendo como siempre has creído, seguirás actuando como siempre has actuado. Si continúas actuando como siempre has actuado, continuarás recibiendo lo que siempre has conseguido. Si queres resultados diferentes en tu vida, todo lo que tenes que hacer es cambiar tu mente."

Y sí, supongo que me hizo pensar una vez más y quería compartirlo con vos. A veces, cuando nos sentimos estancados o disconformes con algunas situaciones en nuestra vida todo lo que tenemos que hacer para conseguir nuevos resultados es abrir un poco más la mente y cambiar nuestra manera de pensar para poder conseguir los cambios que necesitamos. Crecer significa cambiar, mirar todo desde una nueva perspectiva, y estar conscientes de que nuestros pensamientos son los que nos marcan el camino. Es nuestra propia actitud mental lo que hace que el mundo sea lo que es para nosotros. Nuestros pensamientos hacen que las cosas sean hermosas o que sean feas. El mundo entero está en nuestra mente, y quiero que aprendas a ver las cosas con una luz diferente. Todo es una elección que nosotros mismos hacemos: un día te podes despertar y decir "¡No puedo creer que haga tanto frío!" o podes decir "¡Es un buen día para probar mi nuevo sweater!" Nadie puede ser consistentemente positivo, pero ¿por qué no tomar la decisión que te hace sentir mejor en lugar de la que te arrastra hacia abajo? Todo está en tu mente mi querida Cali, confío en que sepas elegir la mejor opción, a pesar de que a veces nos resulte un poco más difícil. Yo lo intento cada día, ¿y si lo intentamos juntas?

Te quiero, tu única Tía.
13 de Octubre de 2016

Soy una persona afortunada

octubre 15, 2016

Soy una fiel creyente de que algunas personas nacen con más o menos fortuna que otras, pero depende de cada uno hacerse cada día menos o más afortunados.
¿Suerte? No, he sembrado y cosechado mi propia fortuna. Con esfuerzo, con valentía. He salido tras mis sueños, dejando atrás mis miedos, pisándolos bajo mis pies. "¡Qué suerte tenes!" "¡Quisiera ser vos!" No, te aseguro que no quisieras ser yo. Con mis monstruos interiores, mis miedos, mis estados de ánimo cambiantes. Lo único que me diferencia del resto es que tengo una mirada positiva sobre mí, lo que soy y sobre todo lo que me depara la vida. Que busco y no paro hasta encontrar. Que tengo una paciencia infinita para admirar diferentes opciones, y elijo la que más feliz me hace.. pero a su vez la más costosa; porque nada es fácil pero te aseguro que vale la pena. Una y mil veces, vale la pena.
Así que si se te hace difícil estás en buen camino; no te rindas que la fortuna no viene sola. La suerte en solo circunstancial y depende de dónde se la mire. No quieras estar en otros zapatos, tenes que hacer tu propio camino con tus propios objetivos. Que te cueste, que te cueste como nunca te costó nada, pero que valga la pena. Que el día de mañana puedas decir: ¡lo logré! y que nunca, jamás, quieras estar en otros zapatos que no sean los tuyos o ser otra persona. No hay mejor manera de amar la vida que perseguir tus sueños, crear tus propios objetivos y cosechar cada-bendito-logro. Que la vida te parezca preciosa a pesar de todas las dificultades, éso es una prueba de que has cumplido aunque sea uno de todos tus sueños. Y por sobre todo: que nunca pares.


Nuevos comienzos

octubre 13, 2016

¡Hola a todos! hace tanto que no escribo que no sé si alguien va a leerme, pero acá estoy. Juro que tengo la excusa perfecta: me mudé. De verdad, hace tan sólo dos semanas me mudé y todavía estoy en pleno proceso de acomodamiento, ya saben.. terminando de acomodar las cosas, terminando de pintar algunos detalles que faltaron, sacando plata de donde no la hay y procesando todo lo nuevo de este gran cambio. Así que sí, ahí les fue la excusa perfecta de por qué había desaparecido tanto por mi querido blog.
Extraño leerlos, extraño escribir, extraño estar inspirada y tener las ideas y la cabeza acomodada, extraño que mi blog tenga la vida que antes tenía, extraño todo, así que espero volver, y espero que muchos de ustedes vuelvan. A veces me pregunto si habrá sido un error cambiar de blog, extraño a mi querido espacio en bonjoursamy, siento que ahí tenía mucho más contacto con los que me leían y siento que perdí ese 'no sé qué' que tenía.. a veces los cambios asustan pero son necesarios, y lo tengo muy en claro! pero espero volver a sentirme en casa en este blog y poder seguir adelante con todo lo que me queda por escribir. Y sobre todo, espero que al menos haya alguien por ahí leyéndome.

Un abrazo grande!
















Les dejo una foto de las rosas que estan creciendo en mi pequeño jardín 

Latest Instagrams

© 49 días en Paris. Design by Fearne.