Esta necesidad de escribir

enero 26, 2017

¡Hola a todos! Sé que hace un día atrás hice una entrada (por cierto, sobre mis aventuras en Paris que tanto extrañaba escribir ♡) pero también no quería desaprovechar el poco tiempo que tengo para entrar al blog. Y necesitaba escribir, sobre cualquier cosa. Por ejemplo: sobre cuán al revés voy de la vida. Nada grave, solo tenía en la cabeza que cuando tengo tiempo siempre encuentro alguna excusa sobre "por qué no puedo escribir" (quizá porque no tengo inspiración, o porque tengo un poco de fiaca) y ahora, que literalmente apenas tengo tiempo de respirar y mirar por la ventana, me muero de ganas por escribir y, apenas encuentro un tiempito como ahora que estoy merendando, lo primero que hago en sentarme frente a la computadora y poner el blog.
En fin, todo esto no tiene sentido. Supongo que ese es el punto. Simplemente necesitaba escribir en este espacio, mi espacio, donde me siento tan cómoda. Tengo tantas cosas, ideas, proyectos en la cabeza que siento que voy a explotar, y no de una manera mala, eh, no estoy tan estresada como parece, simplemente que tengo que sacar toda esta energía por algún lado. Así que sí, Dios bendiga a los blogs, a la gente que lee y te saca una sonrisa o simplemente te hace saber que está ahí, que quizá le pasa o siente lo mismo. Tendrían que verme en este momento, tecleando en la notebook sin necesidad siquiera de sentarme a pensar demasiado, simplemente fluye. No sé a qué será tanta necesidad, pero se siente bien, se siente liberador. Y me siento bien, por cierto.

Les cuento que las vacaciones, las "mini" vacaciones que tuve, se me pasaron volando pero mi ánimo mejoró estos últimos días y estoy con esas ansias de empezarlo con todo. ¿Qué tal ustedes? ¿Cómo empezaron con el primer mes del año? ¿Tienen algún proyecto interesante en mente? Espero leerlos, me pasé por los blogs que pude y por cierto, ¡gracias a todos los seguidores que se sumaron! Ya saben que a veces desaparezco, generalmente por temas de tiempo y sobre todo ahora de estudio, pero siempre vuelvo. ¡Nos vemos muy, más que pronto!

A oscuras desde nuestra colina de Montmartre

enero 24, 2017 París, Francia

La oscuridad no era tan mala después de todo, tenía su encanto. La ciudad de París de noche es incluso más bonita que de día, y desde nuestra colina de Montmartre podíamos observar la ciudad entera, llena de pequeñas luces titilantes que iluminaban la noche. Estar ahí me hacía recordar a uno de mis autores favoritos hablando sobre Paris: "...París en Diciembre se convierte en un resplandeciente mar de luz. Da la impresión de que un hada ha volado por encima de las calles de la ciudad y ha cubierto sus casas con polvo de estrellas." Por supuesto que no estábamos en Diciembre esta vez, sino en Mayo, pero valía por lo mismo. Quizá porque nunca había visto una ciudad con tantas luces, quizá porque era sin duda la Ciudad de la Luz.

Haber salido a caminar por Montmarte esa noche fue una de las mejores cosas que se me podían haber ocurrido. Estaba empecinada en ver la Ciudad desde el punto de vista más alto de París, con sus luces brillantes y llenas de magia. Me recuerdo totalmente terca queriendo subir a la cima del Sacre Coeur por las escaleras y no por el fonicular habilitado, como todos. 'Samantha estás loca, no vamos a subir todas esas escaleras teniendo el fonicular al lado.' 'No, yo no voy a subir por ahí, me duelen los pies de todo lo que caminamos hoy.' me decían mi mejor amiga y mi novio, pero yo no cedía. Y no era porque no quisiera pagar el boleto, claro que no; sino porque quería disfrutar de cada paso que daba y la noche se prestaba a aventurarse en esas infinitas escaleras de piedra. Quería sumergirme en la oscuridad que se encontraba invadida por las farolas a su paso, esas impresionantes farolas que irradiaban el camino con su luz color oro. Después de todo tampoco tardamos demasiado en llegar a la cima. Recuerdo habernos parado en cada descanso y mirar hacia el Sacre Coeur, tan imponente tanto desde abajo como desde arriba. Las fotos infinitas, que iban a guardar y marcar ese recuerdo para siempre. Las risas, los abrazos, y el tiempo que como siempre se escurría como un vil traicionero entre nuestras manos.
Fue una de mis noches favoritas, no tengo dudas. El tiempo pasaba, sí, pero nada podía despegarnos de esa increíble vista en medio de la oscuridad. Madame Eiffel alumbrándonos con su impotente farola, haciéndonos saber que nos observaba a lo lejos de todas formas, manteniéndonos aferrados. Y cada vez que sus luces titilaban, nuestras manos más se aferraban a la reja negra que teníamos frente a nosotros, manteniendonos amarrados como los bichitos nocturnos que no pueden evitar quedarse pegados a la bombilla, por mucho que quemara. Así que ahí estábamos, ese inolvidable 17 de Mayo del 2016, a oscuras desde nuestra colina de Montmarte. Quién iba a decir que después de todo la oscuridad no era tan mala. Ya saben, dicen que sin la oscuridad nunca veríamos las estrellas.. y jamás podríamos apreciar la luz.

¡Bienvenido dos mil diecisiete!

enero 04, 2017

¡Hola a todos! Sé que hace mucho que no escribo, y no saben cuánto me apena, pero al final las vacaciones que pensaba tener no resultaron. Y antes de seguir contándoles quería desearles un muy buen comienzo de año :) espero que lo hayan empezado con el buen pié, que se hayan propuesto increíbles metas y, sobre todo, que tengan muchos sueños por cumplir en estos 365 días llenos de oportunidades.
Por otra parte yo no lo empecé tan bien. Siento que no fue como todos los años anteriores, donde siempre estaba emocionada y la felicidad me brotaba. Supongo que porque lo terminé super agotada, llena de exámenes y estrés y, además, recién hoy logro liberarme y comenzar mis vacaciones. Para resumirles: desde el 23 de Diciembre estoy cuidando a la hija de mi pareja, que tiene 8 años, y que vino a pasar sus vacaciones a mi casa, y plus mi sobrina. Y, aunque amo tener a mi sobrina y ambas son super buenas, no deja de ser cansador y una gran responsabilidad. Desde hace 10 días que no puedo hacer nada, nada de verdad. Ni tocar la computadora, escuchar música, leer un libro tranquila e incluso mirar la tele. Plus de mi ánimo decaído: que en una semana tengo que ponerme a estudiar nuevamente para los exámenes de Febrero. Así que supongo que ahí está el motivo de no haber empezado con todas las buenas lucesitas este 2017. Por suerte hoy todo volvió a la normalidad y espero llenarme de esa buena energía y los pensamientos positivos con los que me gusta estar y que necesito.

¿Y ustedes? ¿Qué tal empezaron el año? ¿Cuáles son sus metas para este 2017?

Lo siento mucho por no haber traído un buen contenido en esta entrada, pero como dije hoy recién es mi primer día de liberación, así que estoy un poco vacía de inspiración. ¿Algo que me recomienden para levantar un poco este ánimo que está flojo?
Prometo pasar por sus blogs, y sí, sé que voy atrasada en esto pero ya saben que no fueron unos días fáciles desde la entrada anterior. Prometo ponerme al día.

¡Saludos a todos! Estoy por acá muy pero que muy pronto.

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