A oscuras desde nuestra colina de Montmartre

enero 24, 2017 París, Francia

La oscuridad no era tan mala después de todo, tenía su encanto. La ciudad de París de noche es incluso más bonita que de día, y desde nuestra colina de Montmartre podíamos observar la ciudad entera, llena de pequeñas luces titilantes que iluminaban la noche. Estar ahí me hacía recordar a uno de mis autores favoritos hablando sobre Paris: "...París en Diciembre se convierte en un resplandeciente mar de luz. Da la impresión de que un hada ha volado por encima de las calles de la ciudad y ha cubierto sus casas con polvo de estrellas." Por supuesto que no estábamos en Diciembre esta vez, sino en Mayo, pero valía por lo mismo. Quizá porque nunca había visto una ciudad con tantas luces, quizá porque era sin duda la Ciudad de la Luz.

Haber salido a caminar por Montmarte esa noche fue una de las mejores cosas que se me podían haber ocurrido. Estaba empecinada en ver la Ciudad desde el punto de vista más alto de París, con sus luces brillantes y llenas de magia. Me recuerdo totalmente terca queriendo subir a la cima del Sacre Coeur por las escaleras y no por el fonicular habilitado, como todos. 'Samantha estás loca, no vamos a subir todas esas escaleras teniendo el fonicular al lado.' 'No, yo no voy a subir por ahí, me duelen los pies de todo lo que caminamos hoy.' me decían mi mejor amiga y mi novio, pero yo no cedía. Y no era porque no quisiera pagar el boleto, claro que no; sino porque quería disfrutar de cada paso que daba y la noche se prestaba a aventurarse en esas infinitas escaleras de piedra. Quería sumergirme en la oscuridad que se encontraba invadida por las farolas a su paso, esas impresionantes farolas que irradiaban el camino con su luz color oro. Después de todo tampoco tardamos demasiado en llegar a la cima. Recuerdo habernos parado en cada descanso y mirar hacia el Sacre Coeur, tan imponente tanto desde abajo como desde arriba. Las fotos infinitas, que iban a guardar y marcar ese recuerdo para siempre. Las risas, los abrazos, y el tiempo que como siempre se escurría como un vil traicionero entre nuestras manos.
Fue una de mis noches favoritas, no tengo dudas. El tiempo pasaba, sí, pero nada podía despegarnos de esa increíble vista en medio de la oscuridad. Madame Eiffel alumbrándonos con su impotente farola, haciéndonos saber que nos observaba a lo lejos de todas formas, manteniéndonos aferrados. Y cada vez que sus luces titilaban, nuestras manos más se aferraban a la reja negra que teníamos frente a nosotros, manteniendonos amarrados como los bichitos nocturnos que no pueden evitar quedarse pegados a la bombilla, por mucho que quemara. Así que ahí estábamos, ese inolvidable 17 de Mayo del 2016, a oscuras desde nuestra colina de Montmarte. Quién iba a decir que después de todo la oscuridad no era tan mala. Ya saben, dicen que sin la oscuridad nunca veríamos las estrellas.. y jamás podríamos apreciar la luz.

10 comentarios

  1. Hermoso💖 Me encanta tu forma de escribir,💕 Es mi gran sueño viajar a París. Esto sólo incrementa mis ganas de llegar ahí.
    Voy a seguir leyendo tus viejas entradas
    Beso😙!

    ResponderEliminar
  2. Hermoso lo que escribiste y que lindo momento.
    Te cuento, si no lo hice antes, que estudié francés este año, y rendí un A2 a fin de año, (bueno del 2016) Me encantó, fue muy divertido.
    Tengo que felicitarte por como mejoró tu blog. Antes era muy lindo (no paso hace mucho, perdón) pero ahora realmente me encanta. Hermoso. Te felicito.
    Que tengas un hermoso día, besote!

    ResponderEliminar
  3. Precisa salida a contemplar la oscuridad de París en la ciudad de la Luz .. , la noche tiene un encanto que el día lo desea y este a su vez tiene la luz que a veces la noche quisiera , pero no hay nada más romántico que contemplar una bella ciudad al lado de esa persona que te complementa .
    Un saludo y una feliz semana.

    ResponderEliminar
  4. Yo es que adoro los funiculares pero hacer el recorrido a pie también tiene que tener su encanto. Besotes!!

    ResponderEliminar
  5. Hola amiga!!!. Pasé a saludarte y darte las gracias por entrar en mi blog.
    Te sigo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Hola! pero que lindo escribes, me ha encantado esta entrada, por lo que me quedo por aquí, descubriendo tu hermoso blog....ya te sigo, Un beso!

    ResponderEliminar
  7. Hola Sam.
    Que hermoso, me ha encantado la manera en que lo relatas, algun dia estare alli y sentiré lo mismo que tu jajaja. Cariños, bye

    ResponderEliminar
  8. ¡Hola!
    Primero que todo, gracias por pasarte por mi blog. ¡ya te sigo yo también!
    En cuanto al texto y la forma en la que lo relatas, me ha encantado.

    Un saludo, te espero en mi blog. http://sweetcoffeelatte.blogspot.com.es/

    Mia

    ResponderEliminar
  9. Samy <3

    Guau y guau... ¿sabes que últimamente estoy leyendo muchas historias ambiantadas en Montmartre? Me está entrando cada día, más y más curiosidad por esa ciudad.

    Y me alegra que hayas decidido subir por esas escaleras, porque gracias a eso, has podido escribir ésta joyita... .

    La foto con tu pareja, por cierto, me parece hermosa.

    Noa

    ResponderEliminar
  10. Es preciosa esta entrada, precioso el amor que derrochas. Menos mal que te faltaba inspiración eh... ¿Has visto? La encontraste :)
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Tu comentario es muy importante para mí y para que el blog crezca cada día un poquito más. Me interesa tu opinión así que ¡muchas gracias por comentar! ♡ y espero que vuelvas por estos lados muy pronto.

Latest Instagrams

© 49 días en Paris. Design by Fearne.